viernes, 1 de enero de 2010

¡Buenos días 1 de enero!

Hoy esta mañana abrí la ventana y vi un cielo nublado encima de este barrio silencioso que parece descansar luego de tanto jolgorio. Solo veo los tinacos cuesta abajo, uno con dos palomas que se acurrucan en esta mañana fresca y arriba las nubes grises que las resguardan. Un viento ligero sopla y entra por mi ventana agitando levemente las cortinas y mis pestañas. Uno de enero, no creí llegar tan lejos cuando de pequeño calculaba mi edad para este día. Doy gracias a Jehová Dios por tantas bendiciones que he recibido. Mi madre aún duerme en su recámara. Mi padre entra luego de comprar algunas cosas en la tienda para desayunar. Tengo tantas cosas que agradecer en esta mañana hermosa. Medito al cruzar el patio de mi casa mientras el viento acaricia mi pelo: La vida es un milagro que late a cada instante y hay que disfrutarla en cada momento. ¡Buen día a todos!
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